Ixtapa, Guerrero. Lo que debía ser una noche de descanso familiar se convirtió en una pesadilla. Ságid Carreón Calderón, turista de 36 años, falleció electrocutado en un jacuzzi del hotel Pacífica Resort frente a los ojos de su esposa e hijos. El momento quedó registrado en video, grabado por uno de sus propios hijos.
“Mi marido falleció aquí en el jacuzzi el martes, se electrocutó por falta de mantenimiento. No fue culpa nuestra, y tengo el video. Se los puedo mostrar si quieren”, denunció Estefanía, esposa de la víctima, al alertar a otros huéspedes del peligro que representa la instalación.
Una descarga que nadie tomó en serio
Estefanía relató que desde su llegada al hotel notaron fallas en la villa que les asignaron. Sin embargo, la noche del 22 de julio, decidieron usar el jacuzzi sin imaginar que el agua ocultaba una trampa mortal.
“Mi esposo decía que sentía toques eléctricos en el agua. Pensamos que bromeaba, pero cuando metí el pie, sentí una descarga clara. Sentí cómo la tobillera que traía fue jalada por la electricidad del agua. Le pedí que saliera de inmediato”, explicó.
Según su testimonio, las lámparas subacuáticas estaban encendidas y el hidromasaje activado, por lo que decidieron apagar el sistema. En ese momento, Ságid pidió que llamaran a mantenimiento. Estefanía, aún incrédula, pidió a uno de sus hijos que grabara lo que sucedía con su celular.
La espera mortal
En el video se observa a Ságid de pie, sujetándose del barandal del jacuzzi, visiblemente incómodo. Según Estefanía, pasaron entre 15 y 20 minutos sin que llegara personal del hotel, por lo que su esposo decidió intentar salir por su cuenta.
Al intentar brincar hacia la terraza, recibió una descarga letal.
“Sus manos se engarrotaron, cayó de inmediato al agua, su cuerpo se puso completamente morado”, narró Estefanía entre lágrimas.
Sin auxilio médico… ni desfibrilador funcional
La familia entró en pánico. Su suegra logró sacar a Ságid del jacuzzi. Estefanía comenzó maniobras de RCP de inmediato, pero el hotel no contaba con personal médico disponible al momento. Cuando finalmente llegaron dos empleados y un salvavidas, lo hicieron con un desfibrilador que no funcionaba.
La tragedia, ya documentada en redes sociales y medios nacionales, ha desatado la indignación pública. La familia exige justicia y advierte que todo fue por una grave omisión en el mantenimiento de las instalaciones.