La IV T en Tamaulipas, se agrió; y al parecer, seguirá en ese proceso de putrefacción, a pesar de los esfuerzos del presidente Andrés Manuel López Obrador por sacar al buey de la barranca. El gobernador Américo Villarreal Anaya, ha recibido valiosísimos espaldarazos que no ha podido capitalizar para tomar el control del aparato de gobierno, que constitucionalmente debería estar bajo su mando.
Apoyo político de la Federación no ha faltado.
AMLO, ha estado en nuestro estado en este año, más veces que en todo el gobierno del panista, Francisco García Cabeza de Vaca.
Llega el presidente, habla de proyectos para la entidad, y de su confianza inquebrantable en AVA. Se ha referido a él como buena persona, y como buen gobernante.
El problema, es el momento de su regreso a Palacio Nacional.
Cuando eso ocurre, Tamaulipas regresa a su situación original: inexistencia de un gobierno en la mayor parte del estado; corrupción galopante, en diversas secretarías y Organismos Autónomos -capitaneada, en buena parte, por Ameriquitito Villarreal Santiago; y el resto por la doctora Vitamina-; dispendio de dinero público para precampañas electorales, sobre todo la de Claudia Sheinbaum y el junior, a lo que se añade lo más deplorable y patético: el nepotismo galopante que ha añadido inmoralidad e ineficiencia, a la administración estatal.
Parte del fracaso del gobernador, Villarreal de Santiago, se explica por dos de sus más recientes guerras perdidas: la mediática y la política.
Las batallas mediáticas en que ha salido apabullado AVA, es el tsunami de opiniones negativas hacia el gobierno estatal, que inundó las redes sociales en la región. Ni el ejército de bots que patrocina la Dirección de Comunicación Social, ha podido menguar esa postura de una ciudadanía, cansada de no ver solución a la diversa problemática que le aqueja; este enfado, se ha incrementado en recientes horas por el desbordamiento de la violencia ya generalizada en los más importantes municipios del estado.
La evidencia de esa contienda perdida, es la desesperada respuesta de AVA y el grupo que capitanea Atanasia Contreras: están construyendo, una iniciativa de ley para acotar la actividad de usuarios en Redes Sociales -Facebook, Twitter, Instagram y otras-.
Ni modo que los Américos, digan que no: el Secretario de Seguridad Pública, lo externó de viva voz en la conferencia de prensa para informar sobre los zafarranchos en el Valle de San Fernando.
Tacha y su consorte Beas, van por otra derrota. Ya lo dijo públicamente el Fiscal, Irving Barrios: no procede.
El otro gran descalabro para los Américos, es el infructuoso intento por remover las raíces dejadas por el ex gobernador, Francisco García Cabeza de Vaca.
No puede, por su frágil e invertebrada, red jurídica; no puede, por su ineficiente núcleo de operadores políticos.
(Se habla, de que están maniatados los que saben como masca la iguana en esos menesteres, por la injerencia de Ameriquitito).
Está imposibilitado, para desplazar a los representantes del pasado enquistados en el Poder Judicial y en el Poder Legislativo.
Atanasia, trata de acotar al cabecismo con denuncias públicas; no con carpetas de investigación.
López Obrador, no puede hacer todo, en todo el país.
Estará en Tamaulipas en breve.
Será lo mismo.
Vendrá, apoyará a la familia Villarreal Santiago, y se regresará para dejar igual el escenario sociopolítico.
AMLO, ya ha entregado muchos peces a los Américos.
¿No sería bueno que ellos ya, por si solos, aprendieran a pescar?


